Análisis de la NEX-3N, la híbrida del primer premio de Sony

Apretón de manos

El NEX-3N es un 27 % más pequeño que el NEX-F3 y recupera el diminuto tamaño de su antecesor, el NEX-C3. Mientras tanto, ha ganado el flash integrado que apareció en el F3 y su pantalla se ha convertido en móvil de 180°, lo que permite autorretratos. Tenga en cuenta que, en estas condiciones, el temporizador automático está activado por defecto, por lo que tendrá que desactivarlo en los menús si es necesario. Atrás quedó el diseño jabonoso del C3 o el enorme mango del F3: el NEX-3N seduce con sus líneas sobrias y armoniosas. Aunque su tamaño es similar al de la Nikon 1 J3 y la Canon EOS-M, ofrece un agarre más agradable gracias a su empuñadura bien integrada, para no romper la línea, y con un tacto de panal como un ” bullet”. golf” para proporcionar un buen agarre. Las manos grandes no tendrán que tensarse. Gracias.

La construcción del NEX-3N es muy favorecedora, ya sea en la versión en blanco o en negro, un nivel de calidad digno del hermano mayor NEX-7. Otro buen punto para Sony, donde otros tienden a confundir “nivel de entrada” y “gama baja”. La ergonomía general es la de un NEX, pero ciertos detalles molestan un poco los primeros 10 minutos. De hecho, debido a la reducción de tamaño, algunas teclas se han movido y algunas funciones han desaparecido. Citemos por ejemplo el botón “Play”, que pasa en la portada. Una ubicación que no es ni intuitiva ni práctica. A cambio, el compartimento para la tarjeta de memoria (de la familia SD o la del Memory Stick) pasa por el lado izquierdo, con las tomas USB y HDMI, independizándose del compartimento de la batería. Casualmente, este posicionamiento es muy práctico tan pronto como la cámara se monta en un trípode: el acceso a la tarjeta de memoria es directo y ya no se ve obstaculizado por la rosca del tornillo.

La gran novedad de la NEX-3N radica en la aparición del control del zoom directamente en el cuerpo. El hecho de que este mando sea coaxial con el interruptor ON-OFF es un poco preocupante al principio, pero su firme muesca evita incidencias. Por lo tanto, es muy difícil apagar el dispositivo por error cuando el zoom está en uso y viceversa. Hacer zoom desde la cámara es más rápido y silencioso que usar el control del objetivo. Sin embargo, es posible hacer zoom girando el anillo de la lente, de una manera clásica, muy simple. Para evitar posibles conflictos (zoom simultáneo de la cámara y del objetivo, en direcciones opuestas), tiene prioridad el comando activado primero.

En cuanto a las quejas, lamentamos la pura y simple desaparición del zócalo que permite el uso del visor externo, sacrificado en el altar de la compacidad. La pantalla hace su trabajo a la perfección tanto en ángulos de visión como en fidelidad. Dato sorprendente: en uso, la escandalosa reducción de definición (solo tiene 460.000 puntos mientras que el antecesor tenía 921.600 puntos) finalmente se olvida. Sin embargo, todavía no puede inclinarse hacia abajo, lo cual es una pena. Último pequeño detalle, solo para objetar: el viaje del gatillo es largo. Muy largo. Por lo tanto, es necesario ir allí con mucha firmeza para desencadenar. Pero cuando nos vemos en la obligación de denunciar este tipo de inquietudes es porque el resto es realmente intachable.

Reactividad

Si la NEX-3N no viniera con el kit OSS de 16-50 mm, no hay duda de que habría brillado en su capacidad de respuesta. Efectivamente, aunque no dispone de Wi-Fi (que equipa la NEX-5R y la NEX-6), su puesta en marcha no es necesariamente más rápida. La culpa es del objetivo: ¡la cámara se pasa el tiempo esperándolo! Los interminables 2,24 segundos necesarios para el encendido son atribuibles al zoom eléctrico, que debe desplegarse. Un retroceso desagradable respecto al antecesor que lo sitúa último de los híbridos.

El NEX-3N claramente no es un rayo con su zoom básico. Si su enfoque automático se mantiene constante y eficiente independientemente de las condiciones de disparo, la Nikon 1 y la Olympus PEN más recientes la superan fácilmente. Esta observación es tanto más irritante cuanto que el caso es bastante reactivo y fluido en su uso. Para aumentar la capacidad de respuesta, se invita a los futuros propietarios de la NEX-3N a equiparse con una lente un poco más nerviosa, al azar, la nueva pancake 20mm f/2.8 que debería transformarla en una pequeña herramienta fotográfica de bolsillo con una eficiencia formidable. .

Mientras tanto, tal como está, el NEX-3N falla en 2 estrellas.

Los tambores: ascenso y caída

Hoy, quisiera saludar el esfuerzo e inteligencia de Sony por su política de homogeneización de baterías en su gama NEX. Entonces, ya sea que tenga un 3N, F3, 5R, 6 o 7, todos los estuches usan estrictamente la misma batería. Fabuloso ! Otros fabricantes harían mejor en aprender de él.

Por otro lado, seguimos encontrando mezquina la ausencia crónica de un cargador en el kit básico. Es cierto que es muy bueno poder recargar su cámara a través de una toma USB, pero aún necesita tener una computadora a mano. Peor aún: ¿cómo hacen los fotógrafos que quieren usar su cámara mientras se carga otra batería? Extraña y lamentable decisión…

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