Los requisitos de la etiqueta energética se endurecen para el frío

Desde el 1 de julio de 2014, las condiciones de acceso a la clase A para frigoríficos y congeladores se han endurecido para que los electrodomésticos sean aún más eficientes energéticamente.

Obligatoria desde 1992, la etiqueta energética que se coloca en la mayoría de los electrodomésticos incluye una serie de indicaciones relativas a las características de los aparatos, en particular, su nivel sonoro, su consumo eléctrico o, en su caso, su consumo de agua…

La directiva europea que rige este sistema incluye no solo medidas normalizadas impuestas a los fabricantes, sino también un apartado denominado “ecodiseño” que les fija objetivos a alcanzar y umbrales a no superar. Estas limitaciones están en constante evolución, a medida que los dispositivos mejoran y se vuelven más y más eficientes.

Desde 2012, todos los modelos por debajo de las clases A+, A++ o A+++ ya no están autorizados para la venta.

Patrick Le Dévéhat, director técnico de GIFAM, recuerda que “el ‘Etiquetado energético de los electrodomésticos de refrigeración’ es un referente”. Sigue siendo imposible establecer un valor medio en términos de ahorro energético, ya que éste varía según distintos criterios.

Sin embargo, las condiciones se acaban de endurecer para acceder a la clase A+. Los electrodomésticos tendrán que ser aún más eficientes energéticamente presentando un índice de eficiencia energética que ya no sea de 44, sino de 42, lo que, para un frigorífico de 2 puertas, por ejemplo, supone una reducción de su consumo energético del 5 %.

Destinado a reducir el consumo de los electrodomésticos que funcionan las 24 horas del día, esta adaptación de la normativa es consistente. Sigue la evolución de las tecnologías y reduce drásticamente el consumo a escala global. Cabe recordar que entre 1996 y 2000, el consumo eléctrico de los aparatos frigoríficos se redujo de media en un tercio. Desde entonces, la etiqueta energética se ha reprogramado periódicamente y el consumo se ha revisado a la baja con la misma regularidad. Medidas que van en la buena dirección, ya que nos permiten reducir nuestro consumo energético y los gastos asociados.

Apostamos a que estos imprescindibles compañeros de vida se convertirán, con el progreso y los estándares cada vez más drásticos, en cada vez menos consumidores de energía.

0 Shares:
You May Also Like