Star Trek, de la fantasía a las tecnologías cotidianas

¿Qué punto en común hay entre el ordenador o el smartphone, incluso la tablet, desde el que consulta esta noticia, una puerta automática que se abre nada más acercarse, la Imagen por resonancia magnética (IRM) y el próximo Kinect 2.0? La respuesta no es 42, sino que viene de la Federación Unida de Planetas, encerrada en dos míticas palabras: Star Trek.

Coincidencia o no del calendario –más bien, más bien no– Star Trek, antes de convertirse en una superproducción pilotada por el papá de Alias, era el sueño de un ex piloto de combate, Gene Roddenberry. Arraigada en la cultura colectiva, y sobre todo geek, la serie de 677 capítulos y 11 películas -que pronto serán 12-, por no hablar de los cientos de novelas e historietas derivadas, es sobre todo la historia de un futuro utópico y optimista en que la Humanidad se ha desprendido de las pequeñas mezquindades que pudren su vida para vivir en armonía. Y, sobre todo, en lo que a nosotros respecta, Star Trek es una visión idealista de un siglo XXIII donde la tecnología avanzada estaría al servicio del bienestar de todos.

Es sobre todo este aspecto el que Arte ha querido abordar a través de su ciclo Star Trek, que comenzó anoche (domingo 26 de mayo) y finaliza el 3 de junio. Y empieza fuerte, con dos documentales dedicados a la influencia de la serie en el avance tecnológico.

“Historias verdaderas”, producida en 2013, contada por Leonard Nimoy (Mr. Spock) y Herb Solow (el productor), cuenta la historia de una pequeña serie en la que nadie creía realmente (como suele ocurrir), pero que, lanzada en pleno Guerra Fría y batalla por la conquista del espacio, se ha convertido en un fenómeno de masas. Por un lado, ofrecía una visión tranquilizadora del futuro, en un contexto inquietante, y por otro, una insospechada fuente de inspiración tecnológica para científicos de (casi) todo el planeta. Ver y volver a ver en Arte+7.

La segunda serie de documentales es en realidad un tríptico que data de 2005. Bajo un título unificador y transparente (“En las fronteras del infinito”), cada episodio se enfoca en una fase generacional de la serie e involucra a científicos e ingenieros impresionados e inspirados por el , todo narrado por el propio William Shatner, alias Capitán James T. Kirk. Aprendemos, por ejemplo, que Martin Cooper, el padre del teléfono móvil, le debe mucho a la , que inspiró la idea de la resonancia magnética y los métodos de diagnóstico no intrusivos a investigadores de todo el mundo y que SETI () no tal vez nunca hubiera visto la luz del día si los ingenieros de la NASA no hubieran sido fanáticos de la serie. Por cierto, ¿sabes por qué se llama el primer transbordador espacial?

Una serie de documentales para ver y revisar a continuación:

En las fronteras del infinito – La…

Así que, a la espera de que se prueben los primeros módulos individuales de teletransporte, aquí hay una buena oportunidad para poner en perspectiva las (r)evoluciones tecnológicas que hemos vivido desde 2005 y que quizás los guionistas no habían previsto: smartphones, Facebook, impresoras 3D , Leap Motion, almacenamiento en la “nube”… ¡Fascinante!

para leer en Arte.tv

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