Velocidad máxima de 180 km/h en Volvo, ¿una baza para los eléctricos?

Es oficial: todos los vehículos Volvo ya no podrán superar la velocidad de 180 km/h. Esta restricción va acompañada de un dispositivo para configurar limitaciones adicionales. ¿Es esta sujeción un activo para los eléctricos?

El lo hizo. Anunciado en marzo de 2019, Volvo Cars acaba de cumplir su promesa de limitar la velocidad de toda su gama de vehículos a 180 km/h. Esta decisión -radical para algunos- forma parte del programa Visión 2020, lanzado en 2015 por el fabricante sueco (propiedad de la china Geely), que preveía.

Cuando se lanzó Vision 2020, se notaron problemas. Así, el fabricante había señalado a través de varios estudios tres factores de riesgo persistentes en términos de seguridad: exceso de velocidad, alcohol y consumo de estupefacientes mientras se conduce, por no hablar de la distracción (teléfono móvil). Y todo ello, a pesar de la dotación de los vehículos Volvo de una batería de tecnologías activas, pasivas y elementos de seguridad.

En ese momento, Håkan Samuelsson, presidente y director ejecutivo de Volvo Cars, dijo: De las palabras a los hechos, solo hay un paso que Volvo no dudó en dar, a riesgo de perder algunos clientes.

A esta restricción, Volvo agrega otro dispositivo llamado Care Key, que permite a los propietarios. Care Key recuerda a un sistema similar llamado MyKey de Ford. Además de establecer una velocidad máxima, MyKey establece un recordatorio del cinturón de seguridad y limita el volumen del audio.

¿Miel o vinagre para la eléctrica?

Este límite de velocidad máxima también afecta a los vehículos electrificados del fabricante sueco y podría ser una ventaja frente a los vehículos de combustión interna. De hecho, un automóvil tradicional está equipado con una caja de cambios para alcanzar la velocidad máxima sin dañar el motor. En un vehículo eléctrico, el motor entrega su par máximo constante en un amplio rango. La potencia se entrega a las ruedas a través de un engranaje reductor. Resultado, pasamos de parado a máxima velocidad en un chasquido de dedos. La única excepción es el Porsche Taycan, que tiene una caja de cambios de dos velocidades para impulsar la máquina más allá de los 150 km/h.

Entonces, al limitar la velocidad a 180 km/h, los autos tradicionales perderían sus ventajas sobre sus contrapartes eléctricas debido a su caja de cambios. Este último sería igual en términos de velocidad máxima con el beneficio de tener una aceleración constante. Finalmente, una velocidad limitada en los vehículos eléctricos permite consumir menos y, por lo tanto, llegar más lejos.

Pensado en nombre de la seguridad vial, el límite de velocidad de 180 km/h también podría convertirse en un argumento ecológico para los vehículos eléctricos e híbridos recargables (enchufables o PHEV). Queda por ver si el público en general escuchará este argumento y aceptará que su libertad para conducir se ve afectada, incluso si es por su propio bien.

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